23 feb 2009


Hoy asume lo que venga sea para bien, o todo mal,
y aunque pierda lo que tenga, se va a morder para aguantar. Hoy, que claro ve las cosas que ayer no vio, ni va a exigir,sobre su pena se posa: quiere entender para seguir. Su paciencia va a montar todo un circo para verlo desfilar,
al dolor que supo ser, y al que ahora ya no quiere ver volver.
termino su guerra, los pies en la tierra y su mano a un corazón:
su pensar tranquilo, su pena, un olvido y su alma, una pasión.

19 feb 2009


Dicen que no me ilusione, pero como hago para explicarles que no puedo decir no, que esta mas allá de mis ganas, que ojalá pudiera decidir y elegir mis sentimientos no quieren que vuelva a sufrir pero no puedo evitarte, no quiero ser cobarde toda la vida...
No voy a dar un paso más porque no hay marcha atrás, me cansé de tanta frialdad. Decime que te tiene así, hoy es un no, mañana es un sí. Te equivocaste al elegir:
la solución no era huir.

Dicen que de lo errores se aprende. Pero cuando un error lastima a otro y deja una marca ¿De que sirve la lección? Cuando el error que cometiste no tiene solución. Cuando cometes un error que pone en peligro a los demás. Cuando el error puede ser mortal. Cuando un error estúpido te marca para toda la vida. Cuando un error no tiene perdón, cuando ya es demasiado tarde y por más de que hagas lo que hagas no podes reparar tu error. Solo se puede llorar, porque hay errores que no tienen arreglo. Un corazón roto es como una botella que se rompe en un verano, partida en pedazos, ya no se puede reparar. Son errores fatales, errores imperdonables. Errores que nos torturan toda la vida. Desesperados intentamos reparar ese error, hacer algo que al menos pueda enmendar en parte todo el daño que hicimos. Hay errores que cambian tu vida para siempre. Hay errores inesperados, fuera de todo cálculo. Son errores que no tienen arreglo. Por arreglar ciertos errores uno daría su vida..

Cuando uno extraña a una persona, por más que pase el tiempo, sigue extrañando, y cada uno piensa que a veces se termina olvidando de la persona a la cual quiere, porque la tiene lejos, pero no es así. Una persona deja de querer a otra, no por las cosas malas que empieza a ver del otro, sino cuando se empieza a aburrir de esa perfección que veía con otros ojos, mucho tiempo antes. Una persona realmente deja de enamorarse, cuando esa mirada cambia, cuando a esa persona que veía con ojos totalmente enamorados, en la actualidad ve a esa persona totalmente cambiada, y no para bien.
Yo, de tanto querer y extrañar a una persona, me cansé. Y no tanto de esperarlo, sino, de tener esa ilusión de que él iba a volver, y sin saber si realmente volvería. Me cansé de llorar, me cansé de sufrir, me cansé de pensar en lo que estaría haciendo. Maté a esa ilusión, de tanto pensar, me maté a mi misma pensando. Dije que no quería volver a ser la misma, esa tonta que vivía esperando. Y aunque a veces, se dan las oportunidades para que siga llorando, en algunas prefiero cambiar de actividades, o de tema, de pensamiento, y en otras, lloro, me saco nuevamente el sufrimiento por los ojos, pero ya me siento distinta, no lloro con ese dolor intenso, que pareciera que nada me calmara, lloro de manera diferente. Lloro sin extrañarlo, lloro sin amarlo, lloro sin desearlo, lloro odiando su sonrisa. Lloro con bronca, pero después pasa. Lloro con ganas. Con ganas de que alguien me abrace, y me diga al oído palabras hermosas.

Y ahora me doy cuenta que te extraño, ahora puedo ver como funcionan las cosas, como cada letra, cada detalle de mi habitación, te tiene encerrado, resistiéndose a dejarte ir.